Un hogar de tránsito recibe un animal por unas semanas: lo cuida, lo saca de la calle y lo ayuda a recuperarse mientras se le busca una familia definitiva. No es adoptar: es dar tiempo.
Si tenés un animal que necesita lugar, escribile directamente a quien tenga sitio libre.
Decinos cuánto lugar tenés y qué animales podés recibir. Cuando aparezca uno que encaje, te escriben a vos: nadie te manda nada sin avisar.